Kareem Abdul-Jabbar Subasta Cuatro De Sus Seis Anillos De La NBA

A los 71 años, a Kareem Abdul-Jabbar le importa bastante más la educación de futuras generaciones que seguir guardando bajo llave una impresionante colección de tesoros. El resultado ha resultado tan contundente como sus números en pista: casi 3 millones de dólares se recaudaron en una subasta durante el fin de semana a beneficio de la Skyhook Foundation, bautizada en honor a su característico gancho. Gran parte de los 2.947.872 dólares se destinarán a programas de educación para niños de familias de bajos recursos en el ámbito de la ciencia, la tecnología y las matemáticas. De entre todo el arsenal, brillaron con fuerza los cuatro anillos de los que decidió desprenderse el neoyorquino. Por el de 1987, obtenido frente a los Boston Celtics en seis partidos, se pagaron 398,937 dólares, y por el de 1985, también frente a los Celtics de Larry Bird en seis partidos, 343.700 dólares. Los de 1980, con los Sixers de Philadelphia como rival en la final, y el de 1988, contra los Detroit Pistons en siete partidos, alcanzaron los 245.500 dólares cada uno, presumiblemente con destino a colecciones privadas. Jabbar subastó también el balón que se guardó de recuerdo en el año de su despedida en 1989, cuando sus Lakers volvieron a alcanzar la final frente a los Pistons, barridos en cuatro partidos esta vez. La puja final alcanzó los 270.050 dólares, más del doble que sus trofeos como MVP de la liga de 1972, 1974 y 1976, adjudicados por 120.000 dólares. Jabbar, bautizado como Ferdinand Lewis Alcindor, jugó un total de 20 temporadas en la NBA, primero con los Bucks y después con los Lakers, donde formó un quinteto demoledor junto con Magic Johnson, Byron Scott, A.C. Green y James Worthy. Además del récord de puntos, que acaba de cumplir 30 años sin sombra alguna de amenaza, aún conserva el de más victorias (1.074) y es el tercero de todos los tiempos en rebotes y tapones. Un mito que ahora prefiere concentrarse en los niños.

Ruta gastronomica del estudiante penquista

Cada año, cuando se acercan las vacaciones de verano o incluso durante otros períodos festivos del año, como las fiestas de Navidad, Semana Santa o algún que otro puente, surge la misma duda: ¿ Y es que, al viajar en familia, la elección del hotel resulta esencial para garantizar la comodidad, el descanso y la diversión familiar. Si el hotel dispone de los elementos necesarios, las vacaciones serán perfectas para todos: los papás podrán descansar como se merecen, mientras los niños se divierten en un ambiente seguro y agradable. ¿Qué características debe tener un hotel para niños? Un hotel pensado para ir con niños debe prestar una especial atención a la seguridad del ambiente y a sus servicios, para que los padres puedan estar tranquilos, sin temer posibles accidentes o contratiempos. Evidentemente, los padres deberán vigilar a sus hijos en todo momento, pero deben tener la seguridad de que el hotel cuenta con vigilancia, que está totalmente vallado, que solamente pueden acceder al recinto clientes acreditados, etc.

En su primer año en el instituto no pudo acudir a las pruebas de su equipo de instituto porque su madre estaba fuera de la ciudad y no podía acercarle hasta el entrenamiento del equipo. Kawhi no consiguió que nadie, ni un familiar ni un vecino, le acercara al entrenamiento e incluso llamó al entrenador para contarle su problema. El técnico le dijo que no hacía excepciones y Leonard se quedó fuera del equipo, lo que le obligó a pasarse al fútbol americano. Un deporte en el que también destacó y que estuvo a punto de robar su talento a la NBA. Precisamente en su etapa en el instituto Kawhi vivió el episodio que cambió por completo su universo: el asesinato de su padre. Anthony Leonard regentaba un lavadero de coches en Los Ángeles, donde el joven Kawhi acudía los fines de semana. El 18 de enero de 2008, cuando un coche apareció en el lavadero y abrió fuego contra su padre, que moría en el acto, dejando desolado a su hijo adolescente. El silencio volvió a ser su armadura y el baloncesto su mejor arma para luchar contra lo que acababa de presenciar.

A uno le puede gustar más ocuparse de las ilustraciones, la redacción o la investigación. Lo que enriquece el equipo es que cada uno tenga capacidades y aptitudes diversas y heterogéneas. Otro de los puntos más importantes es la coordinación. Un grupo de trabajo debe tener un alumno que lidere la organización y coordine la puesta en marcha del proyecto. El organizador debe crear el calendario de cumplimiento y estar pendiente de si se cumplen los objetivos. Además, debe mediar para llegar a acuerdos y tomar decisiones entre todos los miembros del grupo. No debe mandar sino coordinar para que el proyecto pueda evolucionar hacia delante. También entre todos deben ser capaces de crear un ambiente de trabajo agradable en el que todos los miembros del equipo se puedan comunicar. Todos deben sentirse cómodos para poder expresar sin problemas sus puntos de vista en cualquier fase del proyecto. Si un miembro del equipo no se siente integrado, Joel puede afectar al éxito o fracaso del proyecto. Es fundamental que cada miembro del equipo tenga confianza en las capacidades y aptitudes de sus compañeros. Hay que intentar que ninguno anteponga sus propios intereses y ambiciones al éxito del proyecto. Todos los miembros deben coordinarse para que nada falle ni haya ningún problema. En el trabajo en equipo no funcionan los individualismos. El objetivo además del éxito del proyecto es aprender a trabajar en equipo en el aula. Esto solo se consigue si cada uno aporta lo mejor de sí mismo. Si se trabaja en equipo se aumenta la motivación personal y el aprendizaje que se obtiene es mayor y más efectivo. Además, estos resultados se suelen obtener en menos tiempo y con menor esfuerzo.

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